jueves, 3 de marzo de 2011

Alan García y los Grupos de Poder

Alan García, los grupos de poder y sus falacias
Por Gustavo Minaya (*), Lima, 14/02/08.-

Este 2008 hemos iniciado un nuevo año con la novedad, precisamente, que no hay ninguna novedad en lo que se refiere al tratamiento que este gobierno aprista da a las demandas que el pueblo viene exigiendo desde que inició su mandato.
Lo que ha hecho Alan García es enfatizar, dejar en claro, señalar sin dudas ni murmuraciones, que su gobierno representa a los grandes grupos de poder económico, a las empresas transnacionales (aquellas que vienen con capital extranjero para sacar provecho de nuestros recursos naturales); ahí tenemos a los dueños de las AFPs, de las empresas mineras, de las empresas agro exportadoras, de las empresas textiles exportadoras, de las entidades financieras, entre otros, cuyos capitales circulan en nuestro país, incluso con la complicidad de nuestros empresarios nacionales, con la única finalidad de sacar ganancias exponenciales (igual a exorbitantes), sin el menor interés de respetar derechos sociales, derechos laborales y sindicales, derechos humanos, derechos ambientales, soberanía de nuestros pueblos, de nuestras comunidades campesinas y nativas.
La memoria siempre resulta frágil, sobre todo si estamos plagados de una campaña feroz a través de los grandes medios de comunicación, para dejar de recordar aquellas "promesas" de nuestro Presidente Alan García, y que la población y sobre todo la juventud peruana no debe dejar de tener presente, como ejemplo claro y fiel de lo que no debe repetirse, no debe imitarse y no debe tolerarse.
  • ¿Qué paso con el cambio de la Constitución de 1993, ya sea a través de una Asamblea Constituyente o la restitución de la Constitución de 1979?
  • ¿Qué pasó con la libre desafiliación del sistema privado de pensiones, para dejar de tiene prisioneros a millones de trabajadores en un sistema que ha demostrado escasa eficiencia y pocos beneficios a nuestros jubilados?
  • ¿Qué pasó con el Tratado de Libre Comercio (TLC) firmado con Estados Unidos y del que se dijo que se iba a retirar la firma del Presidente Alejandro Toledo por que era un tratado que atentaba contra los intereses nacionales?
  • ¿Qué paso con la reforma tributaria y la eliminación de las exoneraciones a las grandes empresas mineras que se llevan nuestros recursos minerales?
  • ¿Qué paso con el incremento del Presupuesto para el sector Educación, para mejorar la calidad de este servicio público elemental y esencial y otorgarlo en forma gratuita y universal?
  • ¿Qué paso con el incremento del Presupuesto para el sector Salud, para mejorar los hospitales, adquirir equipos médicos de última generación, mejorar la calidad de las medicinas?
En qué momento el Presidente García prometió aplicar lo que ahora viene pregonando a través de su texto "…el perro del hortelano", simplemente no hubiera sido electo Presidente.
El método que vienen utilizando de generar zozobra, confusión, el doble discurso, buscando desorientar a la población, es parte de la estrategia que vienen aplicando para lograr sus propósitos. Ahí tenemos el ejemplo de la Resolución del Tribunal Constitucional en favor de miles de fonavistas y que el Jurado Nacional de Elecciones, pretendió negarse a cumplir desacatando el estado de derecho y amparado por los argumentos sin razón de representantes de este Gobierno, como Jorge Del Castillo, Mauricio Mulder y otros connotados miembros del Partido Aprista.

En el campo laboral continúan los abusos, explotación y desdén de parte del gobierno. Solo dos ejemplos: cientos de miles de jóvenes trabajadores en el sector textil exportador (TOPI TOP, ICADIE, SUR COLOR, STAR PRINT, SAN SEBASTIAN) y sector agroindustria (CAMPO SOL) entregan su fuerza de trabajo y no se les reconocen sus derechos laborales mínimos, y encima por reclamar despiden a miles de ellos.

Esto debe llamarnos a la reflexión para tomar iniciativas de continuar con nuestra organización y prepararnos para asumir los cambios que debemos forjar desde nuestros diferentes espacios, sean estos laborales, comunales, estudiantiles, agrarios, etc.
Con las 2 Jornadas Nacionales de Protesta que la Confederación General de Trabajadores del Perú desarrolló en el 2007, se llamó a la reflexión nacional e internacional sobre los cambios que el pueblo peruano requiere, y que los beneficios del crecimiento económico puedan llegar a las grandes mayorías que poco o nada tienen.
La reflexión está planteada y las acciones para este 2008 deben comenzar a trabajarse con criterios comunes: unidad, centralización y decisión.

Las AFP nuevo Grupo de Poder Economico

PENSIONES UN BUEN NEGOCIO PARA LOS DUEÑOS DEL PERÚ
POR: MARIENELLA ORTIZ

En los reacomodos del poder económico en el Perú observamos a un nuevo actor cada vez más fuerte:
las AFP
Según el experto Francisco Durand grupos peruanos no supieron aprovechar las oportunidades de cambios económicos en el país.
Datos DOCE APÓSTOLES. Los grupos Romero, Raffo, Nicolini, Bentín, Piaggio, Picasso, Wiese, Ferreyros, Benavides de la Quintana, Brescia, Piazza y Delgado Parker.
ACUERDO. Alan García dio mecanismos de protección a la industria local a cambio de mayor inversión. Lo último no se cumplió.

Cifras
51 empresas extranjeras figuran en el TOP de las 100 que más facturación tuvieron en el 2003. Antes solo se contaban 30 empresas extranjeras.530 son consideradas empresas grandes que facturaron más de US$ 20 millones en el 2003, cuando un año antes solo sumaban 432 empresas. 250 empresas, las consideradas más importante del TOP, tienen algún nivel de incumplimiento tributario, sobre todo en el pago del IGV.

Desde este año Dionisio Romero Seminario, el emblemático empresario peruano, tuvo que poner dos sillas más en la mesa del directorio de Credicorp, para acomodar a dos personas designadas por el gremio de las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP).Las cuatro empresas de AFP del país iniciaron una escalada de adquisiciones de acciones en las principales empresas manejadas por ancestrales grupos de poder económico en nuestro país.Es así que ahora cuentan con el 41.9% de las acciones del holding que controla el Banco de Crédito del Perú y colocaron en el directorio a Felipe Ortiz de Zevallos, rector de la Universidad del Pacífico, y a Germán Suárez, ex presidente del Banco Central de Reserva (BCR).Asimismo, tienen participación accionariada en empresas privadas de servicios públicos, minas, refinerías, entre otras. Además de estar presentes en empresas del Grupo Benavides de la Quintana, de Rizo Patrón, Graña y Ferreyros, siendo los casos más visibles.
Las AFP manejan fondos ascendentes a más de US$ 8 mil millones y ya ingresaron a las ligas mayores junto a los tradicionales grupos de poder económico en el Perú.ReacomodosLos mayores reacomodos de los grupos de poder económico observados en los últimos años cerraron un ciclo con la salida del Grupo Bentín de la empresa Backus & Johnston. El ingreso progresivo de la inversión privada extranjera en los últimos años fue más que agresiva y ahora ostentan los primeros lugares del ranking de aquellas que obtienen millonarios dividendos.De los doce apóstoles que acompañaron los comienzos del gobierno de Alan García quedan tres sobrevivientes. Además del Grupo Romero aún están en la brega los grupos Brescia y Benavides de la Quintana.Esta reconfiguración del mapa de estos grupos es producto de una serie de factores generados en la década pasada, como las privatizaciones y las crisis financieras.“Producto de estos cambios se pone en el centro del comando de la economía a las grandes corporaciones extranjeras, grupos de poder económico de países vecinos y luego a los grupos de peruanos sobrevivientes”, sostiene Francisco Durand, catedrático de la Universidad de Texas de San Antonio.También llama la atención sobre la concentración de propiedad de las AFP, las cuatro bajo la organización de manos extranjeras. OportunidadesDe este dato parte para comentar las dos grandes oportunidades doradas que fueron desaprovechadas por los grupos económicos peruanos.“Ellos han desaprovechado dos oportunidades doradas: las privatizaciones, que fue el gran remate de la historia peruana del Siglo XX, y la de una consolidación en el manejo de las AFP, que significa manejar una masa de dinero que a su vez te potencia porque puedes invertir en el resto de la economía”, indica.Cuando llegó la época de las privatizaciones las grandes empresas, dice Durand, tuvieron “la cancha libre para escoger la empresa que quisieran”. A comienzos de los noventa el capital extranjero no se animaba a participar en el mercado peruano. La respuesta del empresariado local no fue la esperada.Para Magali Arellano Delgado, Gerente de Investigación y Proyectos del Perú Top Publications, el Grupo Romero es bastante más fuerte de lo que aparenta. Si bien la empresa española Repsol obtuvo ingresos en el 2003 de US$ 2,101 millones, Credicorp y el resto de 26 empresas lideradas por Alicorp (La primera administrada por Dionisio Romero Seminario y la segunda por su único hijo Dionisio Romero Paoletti) suman más que eso. Para ser más exactos alcanzaría el total de US$ 2,312 millones. De las empresas jóvenes que están ya en un segundo tramo y con un gran nivel de influencia en la economía doméstica están el grupo E. Wong que ha resistido varias crisis. El grupo Rodríguez a cargo de Gloria S.A. se mantiene estable en el mercado. Ambos grupos ahora son mencionados como los que participan de la puja por la compra del Banco Wiese Sudameris.Este año salen del listado de las principales empresas del Perú: The Top 10,000 companies el Grupo Fierro y el Grupo Embotelladora Latinoamericana S.A. (ELSA), absorbida por la Corporación José R. Lindley. En el primer caso, la British American Tobacco (BAT) compró gran parte de sus activos. Pero también aparecen grandes compañías como la cervecera brasileña Ambev y la de telecomunicaciones Telmex.Según explica Magali Arellano existe una característica interesante que comenzó a ser práctica corriente en las grandes empresas. “Ahora tienen la intención de no invertir en negocios diferentes sino en los de una misma línea, salvo los tradicionales tres grupos más grandes peruanos”, indica. Un ejemplo muy claro es el del Grupo Rodríguez que se ha dedicado al acopio, la producción y distribución de sus productos lácteos, creando distintas empresas.Grupos familiaresParte de la naturaleza de estos grupos es la concepción familiar de la empresa, aunque con algunas variantes. “El capital familiar es muy típico de América Latina y algunos países de Europa, como Italia y España. El que las corporaciones sean manejadas por un gerente con accionariado muy disperso es algo muy anglosajón. Pero hoy en día la competencia es tan intensa que no pueden decir vamos a nombrar a tal gerente por ser de la familia sin que éste cuente con capacidades de liderazgo o de dirección”, indica Durand.Aún permanecen las antiguas cabezas empresariales en los puestos claves de estos grupos de poder económico, aunque las nuevas generaciones comienzan a figurar un poco más. Si bien en el caso de la familia Romero ya se produjo ese enlace con las nuevas generaciones, Arellano comenta que lo mismo no ocurriría con las nuevas generaciones de la familia Wong, más interesadas en hacer otras cosas, incluso más vinculadas al arte.Lazos con el poderSin embargo la característica más interesante de algunos de estos grupos de poder económico es su cercanía con las esferas del poder político, muchas veces nada transparentes.Por eso resulta emblemático el video de Dionisio Romero con el ex asesor presidencial Vladimiro Montesinos producto de una reunión en junio de 1999. Esta fue la primera vez en que la población apreció con claridad el estilo de relacionarse entre los grupos de poder económico y las instancias de decisión política, comenta Guillermo Nugent, sociólogo de Desco.Con este nuevo gobierno, considera, no variaron los canales de contacto, aunque el poder está disperso, pues ahora hay gobiernos regionales e instancias como el Congreso y Poder Judicial que reflejan más independencia.
Ranking de empresas
(Facturación en el 2003 en US$ millones de dólares)
Empresa / país de origen / ingresos
US$Repsol (España) 2,101,462
Telefónica (España) 1,465,368
Credicorp (Perú) 1,397,893
Romero (Perú) 915,015
Southern (EEUU) 807,323
Buenaventura (Perú) 707,831
Wong (Perú) 680,027
Brescia (Perú) 649,790
Backus (Perú) 644,066
Endesa (España) 568,921
BBVAContinental (España) 490,121
Glencore (Suiza) 431,482
Falabella (Chile) 424,119
Gloria (Perú) 413,560
Hochschild (Perú) 368,227
Intesa (Italia) 340,968
Ripley (Chile) 306,530

DETRÁS DE CADA FORTUNA HABÍA UN PAPA CON PLATA

DETRÁS DE CADA FORTUNA HABÍA UN PAPA CON PLATA
Una entrevista con Francisco Durand
por Abelardo Sánchez León
y Martín Paredes.


La imagen de los empresarios nunca ha sido muy positiva para el común de los ciudadanos, peor aún luego del régimen de Fujimori. ¿Cómo ves tú al empresariado hoy? ¿Por qué es tan mal visto por los peruanos?
El empresario de arriba, el de cuna, el que heredó fortuna, o el que siendo de clase media o alta hizo fortuna, que son pocos, siempre tuvo un alto nivel de rechazo social. Han estado metidos en el clóset y la prueba más clara es que no hay biografías, no hacen declaraciones a la prensa, no ocupan cargos, salvo raras excepciones, en los grandes gremios. Los grandes no tienen presencia pública y, por lo tanto, no aparecen como líderes.
Todo lo contrario, se ocultan.
Exacto, están metidos en el clóset y no quieren salir. En parte, eso es por su propio origen de clase y su cultura elitista de no mezclarse, de no relacionarse con los demás, pero también porque tienen un alto nivel de rechazo social.
Una excepción es Benavides de la Quintana. Él vivió en Cerro de Pasco, en Huancavelica, y puede jactarse de haber estado más metido en el Perú profundo.
Hay varias cosas que podrían poner a don Alberto como una excepción o un poco más lejos de los demás. En primer lugar, es una persona con una alta formación académica: muy pocos tienen una maestría en Geología en Harvard. Él sabe de lo que está hablando, sabe ubicar el mineral, va a la sierra, lo que es muy apreciado. Él ha sido gerente primero, el peruano con mayor cargo en la Cerro de Pasco Corporation, hecho que también es excepcional. Y a partir de ahí, ha ido invirtiendo, comprando minas, explotándolas, empezando de abajo.
Eso le da legitimidad.
Sí, porque son muy pocos los que teniendo un gran nivel académico han hecho fortuna por sí mismos. Benavides viene de una familia de clase media, con ciertos orígenes agrarios, vinculado a hacendados, pero uno puede decir que se merece su plata. La idea popular de que detrás de cada fortuna hay un crimen es muy fuerte en el Perú.
Otro empresario con carisma, que estuvo en Chimbote, es Banchero Rossi.
Él era más popular que Benavides de la Quintana. Banchero era un empresario de origen europeo, de familia italiana, que hizo plata con la pesca. Y la pesca es un sector bien difícil: puedes hacer fortuna hoy y perderla mañana porque tiene doble estacionalidad. Hay variaciones fuertes del precio en el mercado mundial y el pescado se va. Cuando te cogen esas dos estacionalidades puedes hundirte. Banchero hizo plata en un negocio bravo. Pero él tenía la ventaja de ser un hombre muy cercano al pueblo, quizá por ser provinciano. Su trato era muy horizontal y eso se reconocía. Ahí hay una especie de burguesía nacional con cierto prestigio, pero esos son casos más excepcionales.
Hay otro caso polémico: Luis León Rupp.
Luis León Rupp hizo dinero rápido, pero cayó estrepitosamente cuando sus bancos quebraron. Su imagen es bastante negativa. Y en ese período, probablemente gracias a Richard Webb en el Banco Central, no hubo rescate financiero, a diferencia de lo que ha ocurrido antes y después.
Él, como Banchero, entra en una actividad complicada: el periodismo. Para muchos, «El Observador» fue un muy buen diario; para otros, tuvo una pelea con Manuel Ulloa. ¿Hay un ingrediente político en la caída de León Rupp?
Puede ser, pero más probable es que sea al revés: en la medida en que sus negocios requerían un soporte político, hizo un periódico, lo que te da influencia, acceso, capacidad de presión. Al regresar de España en 2001, cuando prescribió su caso, le quedaban hoteles, activos de terrenos, muchos de ellos embargados. El Hotel Cesar’s, que fue su principal inversión, ha cerrado. Y el Bolívar también.
Con Fujimori hay una cosa rara. Los empresarios son fujimoristas y, al mismo tiempo, existe la idea de que muchos han quebrado. Sin embargo, se dice que hicieron mucha plata.
Los sobrevivientes hicieron mucha plata. Durante el gobierno de Fujimori aparece una nueva hornada de medianos empresarios que se convierten en grandes. Por ejemplo, J. J. Camet Contratistas Generales era una empresa que estaba en el medio de la lista y pasó a ser la cuarta o quinta de las grandes empresas. Y ha hecho dinero durante ocho años, si contamos el momento en que Camet se hace ministro. Ahora es uno de los directores del Banco de Crédito, el primer banco del país. Todos los que fueron ministros de Economía eran empresarios y han tenido problemas por juicios. Con Fujimori lo que hay es un tercer intento por introducir el neoliberalismo, después de otros dos: el de Morales Bermúdez luego de la crisis del 77, y el de Belaunde. A partir de ahí cambian las reglas del juego. En esa apertura final y definitiva hay muchos empresarios que son desplazados del mercado. Quienes tenían ya el viento a favor bajo ese modelo económico hicieron dinero, por lo menos hasta 1998. Ese año hay una quiebra y sufre mucho un sector empresarial, sobre todo el bancario. Ahí quiebran Picasso, el Wiese… Casi todos los bancos nacionales, excepto el de Crédito, han quebrado y numerosas empresas han sido ayudadas por el Estado o rescatadas. Pero en ese periodo el empresariado siente que hay un presidente y un Ejecutivo que los escucha, les abre las puertas, los apoya, que no varía las reglas del juego; al contrario, si hay variaciones, son a favor de las empresas, como las exoneraciones tributarias. Para ellos, Fujimori es el campeón de la empresa privada.
Hay muchos que pasan también por el SIN para arreglar sus problemas o hacer grandes negocios.
Sí, y también pasan por el Ministerio de Economía y Finanzas, que se convirtió en el principal espacio de rentas, sobre todo de tipo tributario, de asignación de contratos por la vía de la licitación pública, etcétera. A través de Hurtado Miller, Boloña, Camet, Joy Way y Goldenberg los empresarios han tenido acceso e influencia como nunca antes los tuvieron. Pero también han pasado por la Presidencia cuando había necesidad de discutir nuevas inversiones, o cuando había juicios o favores que pedir que no podía resolver ninguna otra instancia pasaban por el SIN, quisieran o no. Son los casos de Hayduk, Newmont, Lucchetti y otros más que no sabemos.
¿En 1990 Fujimori es consciente de esta apuesta neoliberal? ¿Es una apuesta económica, política, jalarse a esa gente, o hay la idea de que la parte económica no la manejaba Fujimori?
Fujimori dejó operar. Repartió el poder con el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) y asignó otro ministerio, aparte del MEF, a los empresarios, que era el Ministerio de Industrias. Por lo menos había dos puestos en el gabinete que eran para los empresarios o personajes técnicos muy vinculados al mundo empresarial. Desde Velasco en adelante ningún gobierno ha hecho eso, lo cual es apreciado.
¿El MEF tenía cierta autonomía, era el que verdaderamente gobernaba, y Fujimori estaba más en la parte social?
Entre 1999 y el año 2000 hice muchas entrevistas a empresarios y me di cuenta de que eran fundamentalmente fujimoristas, pero había un sector que comenzaba a dudar porque no sabía si el régimen iba a tener continuidad, y porque le temía a Montesinos y compañía, que comenzaban a exigir demasiado a los empresarios. Fujimori operó bajo un esquema de reparto del poder. Concentró el poder en el MEF, en el SIN y en la Presidencia, y dejó que el MEF operara. Pero hay que tomar en consideración que cuando hay nuevas inversiones y grandes decisiones que tomar, que conciernen a inversionistas básicamente extranjeros, eso se negocia con la Presidencia.
Entonces Camet es una figura tan importante como la de Montesinos en el SIN.
El de Fujimori es un gobierno que lleva a un extremo la concentración del poder político. Es muy parecido al de Leguía. No solo lo concentra en el Ejecutivo; a partir del golpe de 1992 interviene el Poder Judicial y cierra el Congreso y después logra, con apoyo popular, controlar el Congreso. Pero creo que eso no es lo más importante, sino la concentración del poder al interior del Ejecutivo, en torno a la Presidencia, porque le quitó todo el gasto de capital a los ministerios y creó Foncodes, el Infes, Pronaa y toda esa serie de instituciones que dependían del Ministerio de la Presidencia. Con ello, Fujimori directamente o a través de estos ministros y directores, podía hacer política social. Eso lo vinculaba a las masas y además le daba dinero que repartir, lo que en política es muy importante. Concentra el poder también en el SIN, que controla principalmente a las Fuerzas Armadas y Policiales, y luego en el MEF. El MEF aísla al Banco Central de Reserva y llega un momento en que comienza a someter o meter bajo su órbita, dependiendo de los casos, a la Superintendencia de Banca y Seguros, a la Sunat, a Aduanas y otras instituciones. Toda esa aparente autonomía se perdió durante la gestión de Camet. Hubo una enorme concentración del poder en esas instancias, y en torno a ellas se genera un triángulo que ha operado durante los años noventa. En la medida en que este triángulo tiene que ver con muchos grandes empresarios, no con todos, tenemos esa imagen negativa. Cualquier evaluación de Fujimori no solo puede referirse a su traición, a sus ambiciones personales, a su probable corrupción; a Montesinos, sino también, como parte de la mesa del poder que sostuvo al régimen durante diez años, a un sector empresarial peruano y extranjero que se benefició de ese régimen.
Y ese sector no ha sufrido el peso de la ley, como lo han hecho los militares y otros. El sentido común dice que Fujimori estuvo bien en la economía y mal en lo político. Lo neoliberal sigue siendo el sentido común hasta hoy. Toledo lo ha seguido y el que se aleje un poco de ello... Entonces personajes como Fritz Du Bois tienen vigencia; no los políticos sino los economistas.
Digamos que el balance del régimen es fundamentalmente negativo. La condena social pasa primero por Montesinos y su entorno, donde hay muchos militares, policías y generales testaferros; pasa por Fujimori y su entorno político, y también por los sectores que operaron en el MEF o en torno a él, donde están los ministros de Economía y el Instituto Peruano de Economía (IPE). Los llamados crímenes de cuello y corbata o crimen corporativo se condenan de manera más suave. Generalmente se echa la culpa a la empresa en lugar de a la persona; no hay una condena social como la podría haber en el caso de Fujimori o Montesinos.
Cuando dices que un sector empresarial «sostuvo al régimen» de Fujimori, en el sentido de que lo apoyaba, era un soporte, ¿en qué medida lo compromete?
Compromete a aquellos que estuvieron en esa alianza. Dicho sea de paso, no son todos, y el número tiende a disminuir a medida que el régimen intenta quedarse, cuando comienza el período más arbitrario y corrupto, que son los dos o tres últimos años de Fujimori. Una vez un empresario importante me dijo literalmente «yo soy amigo de Montesinos, he trabajado con el general Hermoza, he contribuido con el régimen en la lucha contra el terrorismo; sin embargo, hemos creado un monstruo que se está volviendo sobre nosotros». Al caer Montesinos, los empresarios sí se la juegan por Fujimori. La Confiep y los dirigentes empresariales en ese período dijeron que había que hacer la distinción, quisieron darle sostenibilidad a ese régimen para que se mantuviera en el poder por lo menos un año más. En esa medida sí son responsables de lo que han declarado públicamente y de lo que han hecho en privado. También hay un sector que se apartó o se distanció y hay otro que lo combatió y que pagó las consecuencias.
No ha habido una discusión económica entre dos grupos radicalmente diferenciados. El IPE por un lado, y lo que llamaríamos Actualidad Económica, por el otro. Incluso podría haber una timidez, una falta de argumentos, para revertir esta cosa neoliberal a ultranza. Como que han sido derrotados. ¿Tú lo ves así?
Creo que han sido derrotados hasta el momento. Yo participé bastante en Actualidad Económica, tanto como en Quehacer. Desde allí seguíamos la coyuntura con bastante cercanía. Éramos leídos, pero hubo una decisión de parte de las élites del poder de no comentar la revista, de no discutir públicamente los argumentos. Sabíamos que había todo un sector de empresarios que la leían con bastante regularidad. Pero alguien una vez se acercó a Beto Graña, que era el director, y le dijo «a ustedes teníamos que ignorarlos». Hubo de parte de ellos una decisión de no discutir, de no hacer referencias, de no dar ocasión a un debate. Por el lado de Actualidad Económica fue lo contrario: siempre buscaba el debate y la discusión pero nunca encontró el espacio, en el país por lo menos, y creo que esa situación continúa. Instituciones como el IPE han copado los grandes espacios de discusión mediática, tienen mucha presencia en la prensa, entre los periodistas económicos y, salvo excepciones, como es el caso de Humberto Campodónico u ocasionales entrevistas, no hay mayor crítica. Este sector crítico, que continúa publicando una revista en Internet, influye en espacios académicos, quizá en políticos interesados en política económica o en economía política, pero no van más allá.
¿Tú verías una aproximación entre una izquierda económica pensante, técnica, y Alan García?
No estoy muy seguro de eso. Después de su regreso de la convención del Partido Demócrata de Estados Unidos, ha habido un acercamiento mucho más evidente de parte del Apra a las grandes fuerzas del mercado. En el ámbito de sus presidencias regionales la relación es muy cercana y colaborativa. Sería ir demasiado lejos pensar que el Apra esté en la oposición sincera al modelo económico, como lo están Actualidad Económica o algunos economistas independientes.
Pero sin partido, sin un vocero político, se queda en la academia. El IPE sí ha tenido una presencia en el gobierno de Fujimori, y en el de Belaunde también.
Pero te das cuenta de que el IPE ha estado en el poder durante toda la gestión de Camet y que asesora a lo que es el corazón de las grandes corporaciones peruanas. A partir de ahí tiene influencia en todo un grupo de consultores y expertos internacionales y, además, una presencia muy fuerte en los medios. El otro sector, el crítico, empieza a elaborar un discurso señalando las limitaciones de este modelo. Podríamos construir alternativas diferentes sin que cambie la lógica de mercado, pero construyendo un Estado que equilibre más la relación y defienda los derechos no solo de los trabajadores sino también de los consumidores, los pensionistas, los ahorristas, los clientes, de los usuarios que hoy nadie defiende, al menos no orgánicamente. Esa es una nueva realidad del modelo. Antes le reclamábamos al Estado, pero ahora a quien hay que reclamarle es a Telefónica, a Luz del Sur o a los bancos.
Pero no hay un candidato probable que lleve esas ideas y las haga públicas.
En estos momentos no, pero ten en cuenta que estamos en un contraciclo y esto se ve en toda América Latina. Cada vez más hay una crítica más seria, más profunda, mejor documentada, a las limitaciones del modelo económico. Los intelectuales que han concebido las fallas de este modelo y proponen alternativas no logran vender ese mensaje a los sectores populares y a los partidos o fuerzas políticas, menos aún a los medios de comunicación. El Perú empezó ese contraciclo exactamente con el arequipazo, que significó un punto de quiebre porque a partir de ahí se frena el proceso de privatización. A partir de ahí han crecido las críticas, las demandas, las protestas, que no tiene que ver solo con la pobreza o con lo que hace el Estado, sino con el enorme poder concentrado en estas empresas y la debilidad de un Estado que no llega a contrabalancear la situación. Creo que eso se va a expresar en las próximas elecciones. Hay banderas tiradas en el suelo y habría que ver quién puede recogerlas. Quizá el Apra, por lo menos a nivel simbólico. Pero el Apra se da cuenta de que no puede gobernar sin las fuerzas del mercado y está, por su pasado, dispuesta a hacer muchas concesiones. Podría ser Paniagua, siempre y cuando tenga una línea política orientada a un Estado que cumpla una mayor función social. Paniagua es muy moderado, aunque si uno escucha sus planteamientos con atención sostiene que necesitamos un Estado mejor que contrabalancee este enorme poder que se ha acostumbrado a los derechos adquiridos durante el gobierno de Fujimori. La izquierda debía ser una defensora, pero creo que está encajonada, es una minoría electoral, y no se ha dado cuenta de que sus viejas bases de apoyo —los obreros y el sector asalariado— son numéricamente más reducidas, tienen menos capacidad de acción. Si van a defender eso, están apoyándose en un sector minoritario.
La presencia del sector neoliberal, expresado en dos directores de diarios que son economistas, Aldo Mariátegui y Augusto Álvarez Rodrich, indicaría que hay una defensa natural a lo neoliberal. Incluso cuando ocurrió el arequipazo contra la privatización fue visto como algo irracional.
Los medios se han convertido en grandes aliados de las fuerzas neoliberales. Los medios han hecho una labor tal que muchas de las ideas neoliberales se han convertido en sentido común. Ese es un reconocimiento de su eficacia. Pero ahora hay un contrasentido común que dice «yo que he comprado dólares falsos por qué no tengo derecho a una devolución justa y rápida», «por qué yo que soy pensionista estoy pagando estas comisiones», «por qué cuando pido un préstamo al banco tengo que pagar estas tasas de interés». No hay una noción de derechos que haya sido internalizada por estos sectores. Sin embargo, es importante notar que, en la medida en que estamos en un sistema más equilibrado, en parte como reacción contra los excesos concentradores del fujimorismo, la gran empresa, sobre todo la de servicio público, tiene una preocupación mayor por lo que hace el Congreso y su Comisión de Defensa al Consumidor. La Confiep planteó la eliminación de esta Comisión y quiso reducir estos organismos reguladores y concentrarlos todos en Indecopi.
Pero las empresas tienen buena prensa y eso es una gran ventaja. La prensa es la primera instancia a la que acuden los consumidores y un gran sector de esta está subsidiada por grandes empresas.
Gran parte de la prensa y de los periodistas cumplen un rol de defensa de la actual política económica, rol que se manifiesta de dos maneras: una como áulicos, en el sentido de que presentan a las empresas con una visión excesivamente positiva, tanto así que las páginas económicas de varios diarios son básicamente publirreportajes; y como sicofantes, en la medida en que satanizan o presentan negativamente a quienes expresan un punto de vista diferente o crítico, o a las masas que comienzan a generar este tipo de reclamo. En general los medios, sea porque han abierto sus puertas a economistas o periodistas neoliberales, o porque es mayor su necesidad de publicidad —que es proveída por las grandes empresas—, siguen esa tendencia. Como no pueden hablar de las verdaderas cuestiones, tienen que hablar de las falsas, de la farándula, de personajes y celebridades, porque están autocensurados para tratar temas fundamentales. Las grandes empresas tienen un sistema de alarma bastante efectivo. Apenas se publica algo, el hecho es reportado y estas empiezan a activar mecanismos para que eso no vuelva a ocurrir o para limitar lo que se escriba, e incluso para que se sancione a quien lo hizo y deje de escribir.
¿Los narcotraficantes pueden ser considerados empresarios?
Sí, y con pleno derecho. Hay tres economías en este país. La formal, comandada por algunos grupos sobrevivientes de poder económico de América Latina, principalmente de Chile, Brasil, Colombia, y empresas multinacionales. Ellos comandan la economía. Pero también está la economía informal, manejada fundamentalmente por empresarios, grandes y medianos, que son totalmente desconocidos, que nunca hemos investigado. Viven de no pagar impuestos, de no cumplir con las normas laborales. Para poder operar tienen que coimear porque es la única manera de hacer negocios con tranquilidad; por eso tienden a ocultarse. Si uno va a los mercados o investiga el contrabando de hoja de coca, se da cuenta de que esas cadenas están organizadas por empresarios informales que no logramos identificar aún, pero que son dinámicos y predominan en ciertos sectores. Después tenemos la economía delictiva, que desarrolla dos grandes actividades: el narcotráfico y el contrabando. Ahí también están organizados, y a mayor escala que en los sectores informales. Estamos hablando ya de corporaciones delictivas. En la economía del narcotráfico tienes peruanos que han sido capaces, luego de que se rompe el dominio del Cartel de Medellín, de comenzar a producir pasta básica, lavada, y venderla a las mafias colombianas o mexicanas, o incluso pasar a la producción de cocaína y actuar a un mayor nivel, por lo menos en el mercado nacional.
¿El narco-Estado sería un fantasma luego de la presencia de Montesinos, Hermoza Ríos, el Ejército, el SIN, los grandes narcotraficantes, Zevallos? No están desvinculados del poder. ¿Para ser Presidente del Perú hoy tienes que negociar, que hablar con ellos?
No sé si los presidentes, pero no pueden operar sin algún tipo apoyo del Estado. Si están haciendo dinero y crecen es porque el Estado es incapaz o los tolera; probablemente es más lo segundo que lo primero, porque esa tolerancia se gana capturando instancias del Estado en las que ellos tienen interés. Este es un fenómeno que comienza con la explosión de la cocaína en la década de 1980, pero también se expresa en el Congreso, en cierta prensa, en el control del Poder Judicial. Su capacidad de acción política es bastante buena. ¿Han llegado al punto de capturar el Estado? Creo que no. La tesis del narco-Estado es demasiado exagerada. Debemos considerar los intereses de los grandes contrabandistas y narcotraficantes como agentes económicos activos que buscan expresiones políticas. Aunque con Fujimori se llegó a un punto en el cual tenían acceso, por lo menos algunos de ellos, a las más altas instancias decisorias, eso no convierte al Perú en un narco-Estado. Probablemente existió la posibilidad en el año 1999 o 2000, cuando Fujimori cedió poder y Montesinos se convirtió en el presidente virtual, el que tomaba las decisiones. Creo que por unos meses sí hubo un narco-Estado, a partir de julio de 2000 hasta noviembre.
¿Y los empresarios emergentes? ¿Cuántos hay?
Los empresarios emergentes, a diferencia del gran empresario, son populares. ¿Cómo te explicas eso? En la sociedad peruana no hay un rechazo per se al empresario o al que tiene dinero. Porque la persona que ha logrado desde abajo, a punta de esfuerzo, con empeño, hacer empresa, tiene una popularidad curiosa. Se le respeta. Hay un sector que ha llegado al nivel de medianos empresarios y, excepcionalmente, a formar grupos de poder. El caso de los Añaños, que vienen de Ayacucho y que están en la fabricación de Kola Real, exportan al mercado mundial y tienen plantas en México y Venezuela, es uno de los más conocidos. Otro es Aquilino Flores, de Topy Top, exportador de textiles. En la exportación agrícola van a ir surgiendo o ya hay empresarios pero todavía son poco conocidos. Hay casos interesantes de exportación de camu camu; allí destaca Hugo Villachica, un empresario de San Ramón. Probablemente si hubiera más de estos empresarios el modelo sería más popular.
¿Y no los hay más por algún tipo de dificultad?
Es un viejo problema: el factor empresarial nativo siempre ha sido escaso en el Perú. Ha existido pero no ha logrado desarrollarse.
¿Qué es el factor empresarial?
Es la capacidad propia de generar empresa y tener éxito en el mercado y poder competir con extranjeros o con otros nacionales. Ese factor empresarial es el elemento decisivo en Chile y en cualquier país desarrollado, pero aquí es escaso. Es el contexto el que no permite generarlo.
¿En qué medida el empresariado grande que está relacionado con el poder tiene más facilidades para trabajar que estos empresarios emergentes, chicos y medianos?
El grande tiene muchas ventajas: capital propio, propiedades. Empezar un negocio es relativamente fácil porque ya es parte del mundo propietario. En segundo lugar, tiene crédito mucho más barato. Para el empresario mediano y pequeño es muy difícil operar con las tasas de interés que hoy día cobran los bancos y los tipos de garantías que te exigen. Ellos no tienen la ventaja de firmar un contrato de estabilidad tributaria con el Estado. ¿Por qué no se hacen contratos de estabilidad tributaria para empresas peruanas medianas y pequeñas que han demostrado éxito en el mercado?
¿Cómo les piden ser competitivos si no tienen las mismas reglas de juego?
Cierto, por eso digo que es un problema de contexto. La política económica ha sido diseñada por las corporaciones y para las corporaciones, dejando la frialdad y la dureza del mercado para los demás. Las grandes empresas tienen también la enorme ventaja de ser rescatadas cuando hay una crisis. Quizá el caso del Wiese sea el más claro. Al pequeño nadie lo va a rescatar. Su nivel de riesgo es mucho más alto porque no tiene paracaídas. Eso frena que se haga empresa. Lo bueno es que hay el potencial, pero este no se desarrollará con las actuales condiciones y la actual política económica. Habría que ver qué partidos políticos levantan esa opción, porque es una opción que mejora el modelo, que le da sostenibilidad.
Un empresario me dijo que en el Perú no hay que hacer nada porque apenas tienes algo, te lo quitan.
Hay una cultura de condena al éxito y a la propiedad. La condena a la propiedad la entiendo más porque es un país que tiene grandes diferencias de distribución del ingreso. Hay un factor que los economistas llaman envidia. Hay mucha envidia económica. No es fácil ser rico en el Perú. Tiene riesgos. Todo tu dinero no te puede proteger de un asalto, de un secuestro. De ahí la tendencia histórica a tener parte de tu capital fuera, para protegerte de cualquier posible veleidad política. Pero también a tener a la familia fuera por temor al secuestro, que se ha convertido en un delito muy común.
Una película como la de Scorsese sobre Howard Hughes no la entiende nadie acá. Este diálogo con el poder, la pelea con el establishment político, son inéditos acá.
En el Perú más que en otros países, las fortunas han cambiado de mano de manera muy drástica y riesgosa. Para empezar con Pizarro, con una apropiación masiva de riqueza. Luego, en la independencia, la expulsión de los españoles en parte se hizo porque sus propiedades estaban acá y alguien se iba a quedar con ellas. Las guerras y revoluciones también destruyen fortunas a una velocidad enorme. Luego vienen las expropiaciones de Velasco y Alan García y su decisión de congelar los dólares. Justamente por eso es que Fujimori les dio garantías, leyes fijas, contratos de estabilidad tributaria, para que fueran parte del poder. Hay un sector que añora a Fujimori. Y esa añoranza quedó demostrada en algunos Cade.


desco / Revista Quehacer Nro. 154 / May – Jun. 2005

El Estado frente a la Gran Empresa

El Estado se achica frente a la Gran Empresa

Francisco Durand

Sociólogo egresado de la PUCP con Ph D. en la Universidad de California en Berkeley. Ha estudiado las relaciones entre el empresariado y el poder político, sobre lo cual ha escrito numerosos libros y artículos. Actualmente enseña en la Universidad de Texas en San Antonio.

¿Cuál es la posición actual del Estado frente al mercado?
No es una relación entre iguales. El Estado está muy debilitado y tiene poca voluntad de equilibrar la relación. Aún si tuviera el poder, no lo usa. Por ejemplo, la Superintendencia de Banca y Seguros podría regular a los bancos, pero esta voluntad es mínima o inexistente. Lo mismo ocurre con las AFP y las grandes empresas que pagan menos impuestos de lo que deberían. El problema radica en el enorme peso del poder económico y un Estado muy empírico y heterogéneo que no emplea las pocas capacidades que tiene y le teme al poder económico. El Estado se achica frente a la gran empresa.

¿Si se requiere atraer inversionistas, es correcto otorgarles estímulos y facilidades?
Sí, pero no se tiene que dar regalos, favores o contratos y que se cambian sólo cuando favorecen a la empresa. El Estado debe velar por el interés público. Ninguna empresa deja de venir al país cuando tiene seguridad y rentabilidad. Lo que ha ocurrido es que se han otorgado exoneraciones y salvatajes que no tenían razón de ser.

¿Qué clima genera la actual coyuntura electoral donde algunos candidatos proponen renegociar contratos?
Genera preocupación. Esto se produce, en parte, por la propia actitud de los empresarios de considerar que las facilidades adquiridas no se pueden cambiar y por ello presentan la idea de que el cambio es afectar las reglas de mercado. Recuerdo que cuando se discutía el caso de las empresas eléctricas, la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía saco un comunicado en julio de 2001 donde decía que el hecho de que SUNAT cobre los impuestos era afectar las reglas del juego y ahuyentar la inversión, cuando se trataba de que si ellos tenían utilidades, pagaran.

¿Cómo debe actuar el gobierno?
El Estado debe ser llevado por gente con vocación de servicio público y que quiere representar a las mayorías. Si eso ocurre, debe enviar las señales claras a la burocracia de que los intereses públicos primarán sobre los privados y tiene que cerrarle los espacios a los lobbies o a quienes quieran infiltrarse en el Estado para evitar un cambio. Por último, debe ser transparente con el público.

La reforma del Estado ha sido entendida como reducción del Estado…
Actualmente creo que es muy difícil que se haga una reforma del Estado, debido a que los grandes grupos de poder económico y las mafias burocráticas son las más interesadas en que no haya reforma alguna porque han logrado hacer de ese Estado un instrumento que les permite defender ciertos derechos o ampliarlos. Para emprender una reforma hay que enfrentarse a esos intereses, se requiere voluntad política y apoyo popular. Esa sería la verdadera reforma si lo que se quiere es tener un Estado eficiente basado en la meritocracia con capacidad técnica y homogénea. No se puede hacer una reforma en SUNAT y no en Aduanas. No puedes tener un Ministerio de Economía con una unidad de estudio muy avanzada mientras el resto de ministerios sigue viviendo en la era de la máquina de escribir.

La ansiedad del mercado por tener el control es también una puerta abierta a la corrupción.
Sí, porque cuando no se logra ejercer influencia, se corrompe o corteja al funcionario, que es una forma de corrupción. Todas las entidades públicas, excepto la SUNAT, aceptan regalos de Navidad. Esto no debe ser así. La solución es que los funcionarios sepan decir “no” y exista una normatividad. Parece sencillo, pero tener esa calidad de funcionario es difícil. Esto tampoco significa una persecución implacable a las empresas o a la inversión, porque las empresas tienen problemas, pero así como se habla con las grandes empresas, se debe hablar con el pequeño contribuyente, si no, no hablamos de un Estado Nación, sino de un Estado cascarón.

quedan solo tres grupos empresariales

De los doce apóstoles quedan solo tres grupos 
                      empresariales

Por Marienella Ortiz.

PODER ECONÓMICO
En los reacomodos del poder económico en el Perú observamos a un nuevo actor cada vez más fuerte: las AFP.
• Según el experto Francisco Durand grupos peruanos no supieron aprovechar las oportunidades de cambios económicos en el país.


DatosDOCE APÓSTOLES. Los grupos Romero, Raffo, Nicolini, Bentín, Piaggio, Picasso, Wiese, Ferreyros, Benavides de la Quintana, Brescia, Piazza y Delgado Parker.
ACUERDO. Alan García dio mecanismos de protección a la industria local a cambio de mayor inversión. Lo último no se cumplió.
Cifras51 empresas extranjeras figuran en el TOP de las 100 que más facturación tuvieron en el 2003. Antes solo se contaban 30 empresas extranjeras.
530 son consideradas empresas grandes que facturaron más de US$ 20 millones en el 2003, cuando un año antes solo sumaban 432 empresas.
250 empresas, las consideradas más importante del TOP, tienen algún nivel de incumplimiento tributario, sobre todo en el pago del IGV.



Desde este año Dionisio Romero Seminario, el emblemático empresario peruano, tuvo que poner dos sillas más en la mesa del directorio de Credicorp, para acomodar a dos personas designadas por el gremio de las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP).

Las cuatro empresas de AFP del país iniciaron una escalada de adquisiciones de acciones en las principales empresas manejadas por ancestrales grupos de poder económico en nuestro país.

Es así que ahora cuentan con el 41.9% de las acciones del holding que controla el Banco de Crédito del Perú y colocaron en el directorio a Felipe Ortiz de Zevallos, rector de la Universidad del Pacífico, y a Germán Suárez, ex presidente del Banco Central de Reserva (BCR).

Asimismo, tienen participación accionariada en empresas privadas de servicios públicos, minas, refinerías, entre otras. Además de estar presentes en empresas del Grupo Benavides de la Quintana, de Rizo Patrón, Graña y Ferreyros, siendo los casos más visibles.

Las AFP manejan fondos ascendentes a más de US$ 8 mil millones y ya ingresaron a las ligas mayores junto a los tradicionales grupos de poder económico en el Perú.

Reacomodos

Los mayores reacomodos de los grupos de poder económico observados en los últimos años cerraron un ciclo con la salida del Grupo Bentín de la empresa Backus & Johnston. El ingreso progresivo de la inversión privada extranjera en los últimos años fue más que agresiva y ahora ostentan los primeros lugares del ranking de aquellas que obtienen millonarios dividendos.

De los doce apóstoles que acompañaron los comienzos del gobierno de Alan García quedan tres sobrevivientes. Además del Grupo Romero aún están en la brega los grupos Brescia y Benavides de la Quintana.

Esta reconfiguración del mapa de estos grupos es producto de una serie de factores generados en la década pasada, como las privatizaciones y las crisis financieras.

“Producto de estos cambios se pone en el centro del comando de la economía a las grandes corporaciones extranjeras, grupos de poder económico de países vecinos y luego a los grupos de peruanos sobrevivientes”, sostiene Francisco Durand, catedrático de la Universidad de Texas de San Antonio.

También llama la atención sobre la concentración de propiedad de las AFP, las cuatro bajo la organización de manos extranjeras.

Oportunidades

De este dato parte para comentar las dos grandes oportunidades doradas que fueron desaprovechadas por los grupos económicos peruanos.

“Ellos han desaprovechado dos oportunidades doradas: las privatizaciones, que fue el gran remate de la historia peruana del Siglo XX, y la de una consolidación en el manejo de las AFP, que significa manejar una masa de dinero que a su vez te potencia porque puedes invertir en el resto de la economía”, indica.

Cuando llegó la época de las privatizaciones las grandes empresas, dice Durand, tuvieron “la cancha libre para escoger la empresa que quisieran”.

A comienzos de los noventa el capital extranjero no se animaba a participar en el mercado peruano. La respuesta del empresariado local no fue la esperada.

Para Magali Arellano Delgado, Gerente de Investigación y Proyectos del Perú Top Publications, el Grupo Romero es bastante más fuerte de lo que aparenta. Si bien la empresa española Repsol obtuvo ingresos en el 2003 de US$ 2,101 millones, Credicorp y el resto de 26 empresas lideradas por Alicorp (La primera administrada por Dionisio Romero Seminario y la segunda por su único hijo Dionisio Romero Paoletti) suman más que eso. Para ser más exactos alcanzaría el total de US$ 2,312 millones.

De las empresas jóvenes que están ya en un segundo tramo y con un gran nivel de influencia en la economía doméstica están el grupo E. Wong que ha resistido varias crisis. El grupo Rodríguez a cargo de Gloria S.A. se mantiene estable en el mercado. Ambos grupos ahora son mencionados como los que participan de la puja por la compra del Banco Wiese Sudameris.

Este año salen del listado de las principales empresas del Perú: The Top 10,000 companies el Grupo Fierro y el Grupo Embotelladora Latinoamericana S.A. (ELSA), absorbida por la Corporación José R. Lindley. En el primer caso, la British American Tobacco (BAT) compró gran parte de sus activos. Pero también aparecen grandes compañías como la cervecera brasileña Ambev y la de telecomunicaciones Telmex.

Según explica Magali Arellano existe una característica interesante que comenzó a ser práctica corriente en las grandes empresas. “Ahora tienen la intención de no invertir en negocios diferentes sino en los de una misma línea, salvo los tradicionales tres grupos más grandes peruanos”, indica. Un ejemplo muy claro es el del Grupo Rodríguez que se ha dedicado al acopio, la producción y distribución de sus productos lácteos, creando distintas empresas.

Grupos familiares

Parte de la naturaleza de estos grupos es la concepción familiar de la empresa, aunque con algunas variantes.

“El capital familiar es muy típico de América Latina y algunos países de Europa, como Italia y España. El que las corporaciones sean manejadas por un gerente con accionariado muy disperso es algo muy anglosajón. Pero hoy en día la competencia es tan intensa que no pueden decir vamos a nombrar a tal gerente por ser de la familia sin que éste cuente con capacidades de liderazgo o de dirección”, indica Durand.

Aún permanecen las antiguas cabezas empresariales en los puestos claves de estos grupos de poder económico, aunque las nuevas generaciones comienzan a figurar un poco más.

Si bien en el caso de la familia Romero ya se produjo ese enlace con las nuevas generaciones, Arellano comenta que lo mismo no ocurriría con las nuevas generaciones de la familia Wong, más interesadas en hacer otras cosas, incluso más vinculadas al arte.

Lazos con el poder

Sin embargo la característica más interesante de algunos de estos grupos de poder económico es su cercanía con las esferas del poder político, muchas veces nada transparentes.

Por eso resulta emblemático el video de Dionisio Romero con el ex asesor presidencial Vladimiro Montesinos producto de una reunión en junio de 1999. Esta fue la primera vez en que la población apreció con claridad el estilo de relacionarse entre los grupos de poder económico y las instancias de decisión política, comenta Guillermo Nugent, sociólogo de Desco.

Con este nuevo gobierno, considera, no variaron los canales de contacto, aunque el poder está disperso, pues ahora hay gobiernos regionales e instancias como el Congreso y Poder Judicial que reflejan más independencia.
Ranking de empresas

(Facturación en el 2003)

Empresa / país de origen / ingresos US$
Repsol (España) 2,101, 462
Telefónica (España) 1,465,368
Credicorp (Perú) 1,397,893
Romero (Perú) 915,015
Southern (EEUU) 807,323
Buenaventura (Perú) 707,831
Wong (Perú) 680,027
Brescia (Perú) 649,790
Backus (Perú) 644,066
Endesa (España) 568,921
BBVA Continental (España) 490,121
Glencore (Suiza) 431,482
Falabella (Chile) 424,119
Gloria (Perú) 413,560
Hochschild (Perú) 368,227
Intesa (Italia) 340,968
Ripley (Chile) 306,530
En búsqueda de actuación en la política

1. ”Lo que podría esperarse es ver a Arturo Woodman o a Pedro Pablo Kuczynski como candidatos a vicepresidencias en algún partido político que postule en el 2006”, comenta Francisco Durand. La opción que más se ajusta a las pretensiones del sector empresarial sería el actual alcalde de Lima, Luis Castañeda Lossio. “Aquí el problema es que los empresarios no tienen candidatos propios y que las derechas no están yendo muy lejos. El espacio está en el centro”, indica.

2. Con el economista y ex presidente de IPAE, Drago Kisic, líder del grupo político Coordinadora Nacional de Independientes, aún no se sabe qué posición tomará. “Si fuera realmente un partido de los tecnócratas debería comenzar por señalar que corregirá los excesos o abusos del sector empresarial. Todavía no se animan a destaparse”, sostuvo.

3. Para esto, considera, lo primero que debe hacerse es una encuesta sobre la relación de la gente con las grandes empresas y su percepción sobre la actuación que desempeñan en el país. A su entender los grupos de poder económico tienen problemas para respetar los derechos de los consumidores.

El Poder en el Perú

El Poder en el Perú: 1969-2009.

Lo que ha cambiado –y lo que no– en la configuración de los poderosos del país

Por: Por Abraham F. Lowenthal, profesor de la Universidad del Sur de California*

La encuesta anual sobre el poder en el Perú de Perú Económico (Ver Encuesta del Poder en Perú Económico, agosto 2009)  indica cuáles individuos han aumentado su poder y quiénes lo han perdido, pero no identifica o califica según su  importancia los sectores y actores sociales que ejercen el poder en el país.

Hace cuarenta años –viví en el Perú entre 1969 y 1972 como funcionario de la Fundación Ford– estaba ampliamente difundida la creencia de que el progreso del Perú estaba siendo ahogado por una poderosa “oligarquía” terrateniente.  Ese mito fue destrozado por el régimen militar de Velasco Alvarado, el cual humilló a dicha élite.  Durante los años setentas, el poder en el Perú fue ejercido por las Fuerzas Armadas; unas pocas e interconectadas familias del sector privado; la Iglesia Católica; los partidos políticos establecidos; los sindicatos; los medios (en especial La PrensaEl Comercio); la Embajada Norteamericana; y las corporaciones multinacionales.  La mayoría de estos actores a su vez estaban conscientes de que podrían ser desplazados por la izquierda marxista, apoyada internacionalmente por el movimiento comunista respaldado por la Unión Soviética y Cuba. 

Cada uno de estos centros de poder ha perdido terreno considerable a lo largo de los años, pero no a favor de la izquierda.  Las Fuerzas Armadas son ahora relativamente débiles, con un presupuesto reducido y, en verdad, inadecuado. Los grupos importantes del sector privado, tales como los Romero y los Brescia, no proceden de las mismas familias que dominaban  hace cuarenta años, y  ningún grupo de negocios peruano puede rivalizar con los mayores grupos de Chile, Brasil e incluso Ecuador

La Iglesia Católica tiene mucho menos poder y legitimidad del que solía tener, como lo demuestra la reciente confrontación entre el Cardenal Cipriani y la Universidad Católica.  Aunque algunos periodistas jugaron un rol importante en  la oposición a Alberto Fujimori, los medios impresos son en general menos influyentes que hace una generaciónLa Prensa, que de muchas maneras influyó en definir la agenda de los años sesentas, ha desaparecido; y la influencia de El Comercio, aunque aún considerable, se ha visto reducida.  Los medios electrónicos, la TV y en especial la radio, aunque seguidos mayoritariamente, no tienen autoridad ni una postura coherente.  La mayoría de los partidos políticos se ha desintegrado; los sindicatos son grupos clientelistas a los que hay que pagar para sacárselos de encima, o bien son vistos como grupos de veto –no como grupos que originan  cambios–. La Embajada Norteamericana  tiene un peso significativo en temas relacionados a las grandes inversiones mineras o a los esfuerzos anti-narcóticos, pero no es particularmente influyente en la mayoría de los asuntos.  Y la izquierda Marxista nunca ganó terreno importante. 

El Poder en el Perú de hoy está altamente fragmentado, distribuido mucho más ampliamente en términos geográficos, socioeconómicos, institucionales y étnicos.  Mucho del poder para lograr cosas en el Perú de hoy reside  en la dinámica y creciente clase media de pequeños y medianos emprendedores, técnicos y burócratas, pero estos sectores no tienen un punto de vista político ni una expresión claramente definida.  Alguna autoridad y recursos han emigrado a las regiones, enfocadas hacia  preocupaciones cotidianas y locales, pero las regiones carecen de un Estado fuerte, y la descentralización sigue siendo principalmente un  ideal por lograr, más  que una realidad. 

Los inversionistas extranjeros, especialmente en minería y telecomunicaciones, siguen siendo importantes, pero son vulnerables y están ansiosos por desviar o desaparecer – comprándolas–  las presiones locales y laborales. Las ONG internacionales (en su mayor parte europeas) dedicadas a los derechos humanos, temas locales e indígenas y derechos laborales, toman ventaja del descontento local, pero tienen un  peso limitado.  Sendero Luminoso, aunque muy debilitado en relación  a lo que era hace veinte años, todavía tiene capacidad de alterar, pero no de transformar.    

La verdad es que el progreso del Perú se ve detenido no por poderosas fuerzas económicas, sociales o políticas, sino por la relativa ausencia de autoridad y legitimidad.  El mayor reto del Perú hoy no es el de limitar el poder, sino el de crearlo y canalizarlo.  Cualesquiera sean los nombres específicos  de los individuos presentados como los más poderosos del Perú en la Encuesta del Poder, su habilidad para ayudar en la transformación del Perú dependerá sobre todo de que se construyan instituciones más efectivas, un Estado más fuerte y una mayor capacidad de producir crecimiento económico sostenible y de enfrentar con éxito las profundas y arraigadas inequidades que hay en el país. En relación a estos retos fundamentales, los individuales más influyentes en el Perú todavía no han mostrado liderazgo.

*Abraham F. Lowenthal es profesor de relaciones internacionales en la Universidad del Sur de California  y Asociado no residente de la Brookings Institution.

miércoles, 2 de marzo de 2011

De los doce apóstoles quedan solo tres grupos empresariales

AFPs: ¿NUEVO GRUPO DE PODER ECONÓMICO?

POR: MARIENELLA ORTIZ

PODER ECONÓMICO •
En los reacomodos del poder económico en el Perú observamos a un nuevo actor cada vez más fuerte: las AFP.• Según el experto Francisco Durand grupos peruanos no supieron aprovechar las oportunidades de cambios económicos en el país.
Datos
DOCE APÓSTOLES. Los grupos Romero, Raffo, Nicolini, Bentín, Piaggio, Picasso, Wiese, Ferreyros, Benavides de la Quintana, Brescia, Piazza y Delgado Parker.
ACUERDO. Alan García dio mecanismos de protección a la industria local a cambio de mayor inversión. Lo último no se cumplió.Cifras51 empresas extranjeras figuran en el TOP de las 100 que más facturación tuvieron en el 2003. Antes solo se contaban 30 empresas extranjeras.530 son consideradas empresas grandes que facturaron más de US$ 20 millones en el 2003, cuando un año antes solo sumaban 432 empresas. 250 empresas, las consideradas más importante del TOP, tienen algún nivel de incumplimiento tributario, sobre todo en el pago del IGV.
Desde este año Dionisio Romero Seminario, el emblemático empresario peruano, tuvo que poner dos sillas más en la mesa del directorio de Credicorp, para acomodar a dos personas designadas por el gremio de las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP).Las cuatro empresas de AFP del país iniciaron una escalada de adquisiciones de acciones en las principales empresas manejadas por ancestrales grupos de poder económico en nuestro país.Es así que ahora cuentan con el 41.9% de las acciones del holding que controla el Banco de Crédito del Perú y colocaron en el directorio a Felipe Ortiz de Zevallos, rector de la Universidad del Pacífico, y a Germán Suárez, ex presidente del Banco Central de Reserva (BCR).Asimismo, tienen participación accionariada en empresas privadas de servicios públicos, minas, refinerías, entre otras. Además de estar presentes en empresas del Grupo Benavides de la Quintana, de Rizo Patrón, Graña y Ferreyros, siendo los casos más visibles.Las AFP manejan fondos ascendentes a más de US$ 8 mil millones y ya ingresaron a las ligas mayores junto a los tradicionales grupos de poder económico en el Perú.ReacomodosLos mayores reacomodos de los grupos de poder económico observados en los últimos años cerraron un ciclo con la salida del Grupo Bentín de la empresa Backus & Johnston. El ingreso progresivo de la inversión privada extranjera en los últimos años fue más que agresiva y ahora ostentan los primeros lugares del ranking de aquellas que obtienen millonarios dividendos.De los doce apóstoles que acompañaron los comienzos del gobierno de Alan García quedan tres sobrevivientes. Además del Grupo Romero aún están en la brega los grupos Brescia y Benavides de la Quintana.Esta reconfiguración del mapa de estos grupos es producto de una serie de factores generados en la década pasada, como las privatizaciones y las crisis financieras.“Producto de estos cambios se pone en el centro del comando de la economía a las grandes corporaciones extranjeras, grupos de poder económico de países vecinos y luego a los grupos de peruanos sobrevivientes”, sostiene Francisco Durand, catedrático de la Universidad de Texas de San Antonio.También llama la atención sobre la concentración de propiedad de las AFP, las cuatro bajo la organización de manos extranjeras. OportunidadesDe este dato parte para comentar las dos grandes oportunidades doradas que fueron desaprovechadas por los grupos económicos peruanos.“Ellos han desaprovechado dos oportunidades doradas: las privatizaciones, que fue el gran remate de la historia peruana del Siglo XX, y la de una consolidación en el manejo de las AFP, que significa manejar una masa de dinero que a su vez te potencia porque puedes invertir en el resto de la economía”, indica.Cuando llegó la época de las privatizaciones las grandes empresas, dice Durand, tuvieron “la cancha libre para escoger la empresa que quisieran”. A comienzos de los noventa el capital extranjero no se animaba a participar en el mercado peruano. La respuesta del empresariado local no fue la esperada.Para Magali Arellano Delgado, Gerente de Investigación y Proyectos del Perú Top Publications, el Grupo Romero es bastante más fuerte de lo que aparenta. Si bien la empresa española Repsol obtuvo ingresos en el 2003 de US$ 2,101 millones, Credicorp y el resto de 26 empresas lideradas por Alicorp (La primera administrada por Dionisio Romero Seminario y la segunda por su único hijo Dionisio Romero Paoletti) suman más que eso. Para ser más exactos alcanzaría el total de US$ 2,312 millones. De las empresas jóvenes que están ya en un segundo tramo y con un gran nivel de influencia en la economía doméstica están el grupo E. Wong que ha resistido varias crisis. El grupo Rodríguez a cargo de Gloria S.A. se mantiene estable en el mercado. Ambos grupos ahora son mencionados como los que participan de la puja por la compra del Banco Wiese Sudameris.Este año salen del listado de las principales empresas del Perú: The Top 10,000 companies el Grupo Fierro y el Grupo Embotelladora Latinoamericana S.A. (ELSA), absorbida por la Corporación José R. Lindley. En el primer caso, la British American Tobacco (BAT) compró gran parte de sus activos. Pero también aparecen grandes compañías como la cervecera brasileña Ambev y la de telecomunicaciones Telmex.Según explica Magali Arellano existe una característica interesante que comenzó a ser práctica corriente en las grandes empresas. “Ahora tienen la intención de no invertir en negocios diferentes sino en los de una misma línea, salvo los tradicionales tres grupos más grandes peruanos”, indica. Un ejemplo muy claro es el del Grupo Rodríguez que se ha dedicado al acopio, la producción y distribución de sus productos lácteos, creando distintas empresas.Grupos familiaresParte de la naturaleza de estos grupos es la concepción familiar de la empresa, aunque con algunas variantes. “El capital familiar es muy típico de América Latina y algunos países de Europa, como Italia y España. El que las corporaciones sean manejadas por un gerente con accionariado muy disperso es algo muy anglosajón. Pero hoy en día la competencia es tan intensa que no pueden decir vamos a nombrar a tal gerente por ser de la familia sin que éste cuente con capacidades de liderazgo o de dirección”, indica Durand.Aún permanecen las antiguas cabezas empresariales en los puestos claves de estos grupos de poder económico, aunque las nuevas generaciones comienzan a figurar un poco más. Si bien en el caso de la familia Romero ya se produjo ese enlace con las nuevas generaciones, Arellano comenta que lo mismo no ocurriría con las nuevas generaciones de la familia Wong, más interesadas en hacer otras cosas, incluso más vinculadas al arte.Lazos con el poderSin embargo la característica más interesante de algunos de estos grupos de poder económico es su cercanía con las esferas del poder político, muchas veces nada transparentes.Por eso resulta emblemático el video de Dionisio Romero con el ex asesor presidencial Vladimiro Montesinos producto de una reunión en junio de 1999. Esta fue la primera vez en que la población apreció con claridad el estilo de relacionarse entre los grupos de poder económico y las instancias de decisión política, comenta Guillermo Nugent, sociólogo de Desco.Con este nuevo gobierno, considera, no variaron los canales de contacto, aunque el poder está disperso, pues ahora hay gobiernos regionales e instancias como el Congreso y Poder Judicial que reflejan más independencia.
Ranking de empresas
(Facturación en el 2003 en US$ millones de dólares)
Empresa / país de origen / ingresos
US$Repsol (España) 2,101,462
Telefónica (España) 1,465,368
Credicorp (Perú) 1,397,893
Romero (Perú) 915,015
Southern (EEUU) 807,323
Buenaventura (Perú) 707,831
Wong (Perú) 680,027
Brescia (Perú) 649,790
Backus (Perú) 644,066
Endesa (España) 568,921
BBVAContinental (España) 490,121
Glencore (Suiza) 431,482
Falabella (Chile) 424,119
Gloria (Perú) 413,560
Hochschild (Perú) 368,227
Intesa (Italia) 340,968
Ripley (Chile) 306,530
En búsqueda de actuación en la política
1."Lo que podría esperarse es ver a Arturo Woodman o a Pedro Pablo Kuczynski como candidatos a vicepresidencias en algún partido político que postule en el 2006”, comenta Francisco Durand. La opción que más se ajusta a las pretensiones del sector empresarial sería el actual alcalde de Lima, Luis Castañeda Lossio. “Aquí el problema es que los empresarios no tienen candidatos propios y que las derechas no están yendo muy lejos. El espacio está en el centro”, indica.
2. Con el economista y ex presidente de IPAE, Drago Kisic, líder del grupo político Coordinadora Nacional de Independientes, aún no se sabe qué posición tomará. “Si fuera realmente un partido de los tecnócratas debería comenzar por señalar que corregirá los excesos o abusos del sector empresarial. Todavía no se animan a destaparse”, sostuvo.
3. Para esto, considera, lo primero que debe hacerse es una encuesta sobre la relación de la gente con las grandes empresas y su percepción sobre la actuación que desempeñan en el país. A su entender los grupos de poder económico tienen problemas para respetar los derechos de los consumidores.